"Lo que los va a hacer buenos investigadores es la pasión con la que estén haciendo su trabajo"

Nidia Morrell, Dra. en Astronomía de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata.

Desde hace algunos años, trabaja en el Observatorio Las Campanas, en Chile

Entrevista realizada por Lic. Marta Susana Santos, en el Observatorio de La Plata, el 9 de enero de 2009


-¿Dónde naciste Nidia?

-En Mar del Plata

-¿Cómo está formada tu familia?

-Mi familia de origen, mi mamá, mi papá y una hermana.

-Sabemos por entrevistas que te han realizado que tu gusto o placer por la Astronomía viene desde muy pequeña: ¿alguien cercano a vos, te acercó a esta Ciencia?

-No, fue por Motus Propio. Había una amiga de mi padre que era aficionada a la Astronomía, tenía unos libros, pero ella me hablaba de Astronomía cuando yo tenía alrededor de 14 años, pero yo ya quería ser Astrónoma desde antes, desde más pequeña. Me había prestado algunos libros muy difíciles de leer, que hablaban del sistema solar, pero no tuve una influencia de otro astrónomo. La influencia intelectual más fuerte fue la de mi profesora de francés que era una señora con la que tomaba clases particulares. Empecé desde muy niña, tendría 8 o 9 años, y el grupo se fue disolviendo y yo seguí con ella hasta que me vine a estudiar acá (La Plata) a los 17 años. Durante todo ese tiempo, ella fue la persona que más me apoyó para que yo estudiara lo que realmente quería.

-¿Estuviste sola acá en La Plata?

-Sí, en una pensión, luego en otra, luego en una piecita de acá del Observatorio (de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina) que se le prestaba a los estudiantes. Después me casé. Estuve acá hasta el 2002.

-¿En qué año te recibiste?

-La licenciatura la saqué en el año 1977, y el doctorado en 1984, hace mucho.

-En una carrera, hay muchos docentes que te marcan, van dejando su huella en nosotros, ¿a quién recordás de aquel entonces? (En este momento, llega Eduardo).

-Sí, "Miguelito", Miguel Itzigsohn, ("-Tu ídolo", agrega Eduardo) sin duda, fue el maestro. Era el astrónomo del observatorio, uno lo veía venir caminando por el cordón de la vereda y  se daba cuenta que era un astrónomo. Fue la influencia. Trabajaba en Astrometría. Yo partí diciéndole que era una parte que no me interesaba, y me asustaba mucho, pero aprendí muchísimo con él, y era un placer, te divertías todo el tiempo, era un tipo divertido. Daba una materia que era Astrometría Teórico - Práctica, de todo el año, que después la partieron en dos materias para hacerla más digerible para los más jóvenes. Pero él la daba de una manera que no entendía nada durante todo el año, pero cuando veníamos y le decíamos "Don Miguel" (nadie le decía profesor), quiero dar el final, él decía, "-Bueno, vamos a trabajar de a un tema", entonces nos iba marcando un tema por día. Lo llevábamos a casa, lo estudiábamos, y al otro día íbamos a discutirlo con él,  entonces ahí entendíamos, porque habiendo tratado de estudiar uno solo y  después discutirlo con él.... Después de haber revisado toda la materia, nos decía, ·"-Bueno chicos, ahora están listos para hacer el examen", y lo hacía con uno con dos o con los que fueran. Cuando él decía que ya podíamos dar el examen, ya estábamos calificados, de la nota que él tenía pensada, podía subir o bajar un punto por el desempeño en la situación, pero ya estábamos aprobados. Era una maravilla, esa parte era fantástica, después durante el año nadie entendía nada, pero era tan simpático y tan lindo, que uno lo miraba así....

-¿Cómo llegaste a decidir tu línea de investigación?

-Y así fue, un poco por mis profesores, cuando me recibí y saqué la primera beca para trabajar, estuve con Hugo Levato, que hacía estadística de binarias en cúmulos abiertos, yo empecé haciendo eso; después, seguía con Levato pero comencé a colaborar con Virpi Niemela en estrellas masivas, y ahí me gustó más ese tema, las masivas en las Nubes de Magallanes por ejemplo.

-¿Y por qué estrellas masivas?

-Por que es un tema importante, porque hay muchas incógnitas por resolver. Sin duda son las que marcan el ritmo de la evolución de la galaxia, son las que más influyen, las que podemos observar en las galaxias externas, individualmente, y hay muchas cosas que no sabemos de ellas, Eta Carina por ejemplo.

-¿Estuviste en el Proyecto Gémini?

Si estuve como representante en el comité científico de Gemini. Por un lado, estaba en el comité científico de Gemini Argentino como representante de la Universidad de La Plata y después iba a representar a la Argentina al Gemini Internacional, medio por obligación. No me sentía muy capacitada respecto del tema instrumental, yo el instrumental lo uso.

-¿Tu elección de continuar tu trabajo en Chile, tuvo que ver con la crisis por la que atravesó el país y aun sigue atravesando?

-No, habrá puesto su granito de arena, pero tuvo que ver con una crisis personal, los acontecimientos de la vida que piden un cambio.

-¿Crisis social o científica en nuestro país? ¿Cómo estamos a nivel científico con respecto a los demás países?

-De lo que puedo opinar, la gente que está trabajando afuera, lo está haciendo bien; acá a veces con muchos menos recursos, es más a pulmón. Yo me acuerdo que cuando queríamos ir a un Congreso, pedíamos subsidios, como para pagarnos el pasaje, y a veces nos daban, pero la mayoría de las veces no. Y si uno quería ir, iba igual. En otros países no pasa lo mismo, les dan lo que necesitan. En esa parte es más a pulmón acá. Pero la investigación astronómica es de buena calidad en La Plata, Córdoba y en San Juan, es la misma. Y se participa en proyectos internacionales.

-En la Universidad de La Plata, se forman la mayor parte de los astrónomos profesionales, con elevado promedio, ¿son realmente FOR EXPORT?

-Pienso que si, hace unos años que no conozco a la gente joven, pero lo mejor que tenemos en esta facultad son los estudiantes. Son gente muy motivada y la verdad realmente son gente brillante en general. Uno aprende con ellos. Una de las cosas que lamento es que allá (Chile) no tengo contacto con esa juventud que a uno le haría bien.

-¿Seguís haciendo "trabajo de hormiga" como alguna vez dijiste?

-Si, si, yo hago todas cosas así chiquititas.

-¿Y qué estás haciendo el trabajo de Hormiga en Chile?

-Bueno, sigo con las binarias, (se ríe) algunas son las mismas de antes, binarias en Nubes de Magallanes, en cúmulos. Hay un proyecto muy lindo que empezó Roberto Gamen: Todas las estrellas de clase  O o WN, galácticas, que no tienen establecido su estatus de binaria o no binaria, se le hace el seguimiento de la velocidad radial, yo colaboro con ellos, cuando observo o reduzco datos participo en las publicaciones; y empecé desde que vivo allá a colaborar con un programa de seguimiento de curvas de luz óptica infrarrojas y espectroscópicas de supernovas del universo local hasta un redshift de 20000 km/s, y estoy a cargo de la reducción de datos y procesamiento de imágenes. Son de galaxias conocidas o desconocidas. Nosotros no hacemos el descubrimiento de la supernova hay otros que se dedican pero  cuando aparece una supernova, que está a tiro para nosotros al sur de +20 y que  es más o menos brillante, porque la parte fuerte del seguimiento de curva de luz, se hace con un telescopio chiquito, entonces más brillante que 18 y al sur de +20  la ponemos en la lista y empezamos a seguirla, ni bien tenemos el espectro sabemos si nos conviene seguir estudiándola o no, ya que sabemos de qué clase es, y si está muy pasado el máximo ya no interesa porque sigue bajando.Es un trabajo casi diario, somos varios en el equipo,  cubrimos por turnos. Y sí hago todas las noches espectroscopía. La  Astronomía es así, un trabajo de hormiga. No se puede hacer con dos o tres datos una teoría... Se puede, pero lo más probable es que no sirva.

-¿Cuántos hijos tenés? ¿Ninguno se dedicó a la Astronomía?

-Dos, vinieron de visita al Observatorio pero nada más. Ninguno se dedicó a la Astronomía. La única gracia que tiene ésto, es que no cambiamos por nada lo que estamos haciendo. Todo lo demás son contras. En general trabajamos muchas horas, hay que acomodarse para estar con la familia, atender a los hijos, especialmente cuando se es joven, sobre todo no nos pagan muy bien, pero el trabajo es tan lindo que es un placer hacerlo.

-¿Hasta cuándo te quedás en Argentina?

-Hasta el 19 de enero, y me vuelvo a Chile. Es la primera vez que me alejo tanto tiempo del Observatorio y no es que dude que las cosas no las van a hacer bien, seguro que las van a hacer bien, no es que piense que yo tengo que estar para que las cosas se hagan, a mí me hace falta estar. Yo quiero estar porque yo quiero, no para asegurar que las cosas salgan bien. Ellos no me necesitan, yo necesito estar. Es lo bueno de la vocación que la mayoría de los astrónomos la tienen. Hay distinta gama de fanatismos.

-¿Qué le dirías a los futuros investigadores?

-Si empiezan con un aplazo o dos, eso no los va a hacer ni mejores ni peores investigadores, lo que los va a hacer mejores investigadores es la pasión con la que  estén haciendo su trabajo. Por supuesto que las cosas hay que aprenderlas y hay que aprobarlas. No es determinante que tengan uno o varios aplazos y más al comienzo de la carrera.

 

 


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