Por Federico Claus

Los cometas son cuerpos del Sistema Solar. En la antigüedad se los ha visto como mensajeros de pestes, guerras y todo tipo de males en general. Sin embargo, nada de ello se puede tomar como cierto.

Los cometas no son todos iguales, pero tienen algunas características generales que los diferencian de otros cuerpos celestes. Al verlo, se distingue una cola, que es como una nube tenue que va siguiendo al "núcleo" del cometa. El núcleo propiamente dicho es en realidad el cometa en sí mismo. La cola sólo es un montón de partículas expulsadas del núcleo.

La composición del núcleo fue primeramente predicha por Fred L. Whipple quien propuso lo que se llamó modelo de "bola de nieve sucia". Esta idea propone pensar al cometa como un objeto compuesto de hielo, el mismo hielo que nosotros le ponemos a nuestros tragos para que se enfríen, y otro tipo de sustancias congeladas, unos minerales llamados silicatos y polvo, que le dan una apariencia oscura y hacen más difícil su observación desde la Tierra.

Si en algún momento la órbita del cometa se acerca al Sol, el hielo que lo forma comenzará a calentarse hasta evaporarse de la superficie, y mezclado con partículas de polvo, se desprenderá de la superficie del núcleo. Todas estas partículas quedarían flotando en el espacio si no fuera por la influencia del Sol. Casi constantemente brotan del Sol partículas ionizadas con una enorme velocidad. A este flujo de partículas se lo conoce como viento solar. Lo que hace el viento solar es empujar todas esas partículas que se desprenden del cometa hacia atrás, formando una hermosa y extensa cola. Justamente, de ahí proviene su nombre, del griego kometes, que significa cabello largo, y del latín coma, que significa cabellera.

Muchas veces, un cometa tiene varias colas, formadas por hielo y otros elementos químicos que varían dependiendo del cometa. Se han visto cometas con media docena de colas. Además, varían en las formas. Las hay rectas, curvas y algunas dobles que se ven a simple vista.

Hablando con propiedad, la cola es algo que el cometa lleva consigo en mayor o menor medida desde siempre. Cuando el cometa, y su cola, se acercan al Sol, es cuando reciben el viento solar con mayor fuerza. Pues bien, la colisión de estos iones con el gas que es despedido por el cometa constantemente, ocasiona que de este proceso se emita luz, y por tanto, podamos ver la cola de los cometas.

Esto se pudo descubrir gracias al observatorio espacial de rayos X "ROSAT", en unas observaciones al cometa Hyakutake, ya que este fenómeno también emite energía en la longitud de onda de los rayos X.

Halley
El cometa Halley. Se calcula que su próxima visita será en 2061.

Los cometas tienen una órbita, lo que nos dice que son periódicos. El caso más popular es el del cometa Halley, que cada 76 años vuelve a pasar cerca de las vecindades terrestres. Un cometa se pasa la mayor parte de su vida lejos del Sol, como un pedazo de hielo apagado y olvidado. La mayoría tiene órbitas con periodos de entre 20 y 200 años. Sin embargo, se conocen cometas con periodos de 79.000 años, como el cometa Kohoutek, o cometas como el Encke que tiene un periodo de solo 3 años.

Encke
En estas imágenes de la NASA obtenidas en 2007, se puede ver como una erupción solar arranca la cola del cometa Encke, cuando éste se encontraba atravesando la órbita de Mercurio.

A mediados del Siglo XX, el astrónomo holandés Jan Öort observó que la mayoría de los nuevos cometas que se acercaban al Sol parecían provenir de un lugar muy recóndito del Sistema Solar, distante a la asombrosa distancia de 50.000 Unidades Astronómicas. Y no tenían una dirección particular, como podría ser la eclíptica, sino que venían de todos lados. Entonces, se sugirió la existencia de una hipotética nube, la Nube de Öort, que es como una enorme esfera que contiene los cometas del Sistema Solar. Aún no se sabe por qué, pero de vez en cuando, uno de estos cuerpos extremadamente fríos "caen" al Sistema Solar interior, donde están los planetas. En la gran mayoría de los casos, Júpiter influirá sobre ellos, haciendo que su órbita permanezca en las cercanías de Júpiter y los otros planetas gigantes.

Una vez establecida la órbita, los cometas la recorrerán una y otra vez, hasta que se evaporen totalmente.

Resultan de serio interés científico porque en su superficie quedaron congelados los restos de la nebulosa original que formó el Sistema Solar. Algo así, como los fósiles del principio de nuestro Sistema Solar.

Si lo desean pueden acceder a esta página del sitio web de astronomía Ventanas al Universo (Windows to Universe), para ejecutar la animación interactiva de algunos cometas y conocer sus características: Animación Interactiva de Cometas.

 

Ver la nota:  Una nave persigue a un cometa